CUANDO LLORA UNA MADRE

asesinatoluiscarlos2

Zeudy Acosta Paredes@zeudyacosta

¿Cuántos motivos o razones puede tener una madre para llorar? Una madre no es un sujeto común. Tiene, por naturaleza, cualidades que la elevan y distinguen de otros, indiferentemente de su especie. Cuando una madre llora no miente, y cuando son sus hijos la causa de su llanto, no hay consuelo posible.

Venezuela tiene nombre de mujer, es una mujer, una madre con más de dos siglos a cuesta. Ha parido a millones, y tiene un corazón tan noble y bondadoso que ha multiplicado su amor abrigando y adoptando a miles de huérfanos de otras madres del mundo. Es por antonomasia, luz, vida y protección, y en esa condición está dotada de una entrega desinteresada de brazos abiertos, de ojos cerrados y de corazón palpitante.

Venezuela es una madre que ve con honda pena cómo mueren sus hijos en manos de sus propios hermanos, cómo muchos de sus más nobles y prometedores hijos se han ido de casa, en un éxodo sin retorno.

Una madre lo da todo, sin prejuicios, sin mezquindad, sin reservas. Sólo quisiera ser recompensada, amada de la misma forma. Sin embargo, aunque a la madre Venezuela algunos de sus hijos la han querido para bien, la han defendido hasta con la vida; otros cegados y ambiciosos, la han manoseado y maltrecho, la han pisoteado y robado. Venezuela, como una madre dócil y abnegada, incapaz de comprender tanta saña, crueldad y odio, llora en la oscuridad de la noche, en el silencio de sus calles, en la resignación de las almas.

La más excelsa felicidad se le viene transformando en el más agrio y profundo dolor; una sombra de resignación opacan la dignidad, la inventiva, el futuro prometedor. Hay una congoja que va permeando como una hiedra, calando y ganando terreno y, en calidad de espectadora, Venezuela es una madre que ve con honda pena cómo mueren sus hijos en manos de sus propios hermanos, cómo muchos de sus más nobles y prometedores hijos se han ido de casa, en un éxodo sin retorno.

Con su rosario en la mano, la madre Venezuela va contando niños muriendo de hambre, por la ausencia de tratamiento médico, por la indiferencia de unos y de otros. Ve cómo prevalece la adoración del hombre por encima de Dios, y la ambición por encima de la humanidad. Con su rosario en la mano, va llorando por las niñas y adolescentes que se prostituyen para sobrevivir dentro de casa y fuera de ella. Por los hijos que han cruzado la frontera a pie hacia otros países del sur, convertidos en caminantes errantes. Cuenta por cuenta, el rosario seca sus lágrimas por los más pequeños que han quedado solos, porque sus padres huyeron para nunca más volver. Por los jóvenes caídos mientras reclamaban el derecho a la vida.

¿A quién no le conmueve ver a una madre llorar, ver a su propia madre romper en llanto y sin consuelo?

Dicen que cuando se tiene a un hijo, se tiene a todos los hijos del mundo, porque el sentimiento se multiplica al saber y conocer cuánto amor representa, cuánto está dispuesta a hacer una madre por los suyos. Cuando se piensa en el  pesar de cada madre venezolana, porque le ha tocado despedirse de sus hijos en el cementerio, en el aeropuerto, en un autobús vía la frontera, el lamento se multiplica, se viraliza. No hay manera de acostumbrarse a ello.

Una madre es la flor de la sensibilidad, y su llanto no es poca cosa; cuando llora, no es el afán de limpiar sus penas, es la pena misma la que enjuga su dolor. De sus pechos, ya no sale leche; sus manos ya no sirven para cultivar; sus brazos sólo sujetan martirios y en sus hombros la carga que la avaricia conlleva. ¿A quién no le conmueve ver a una madre llorar, ver a su propia madre romper en llanto y sin consuelo

Esta madre hermosa de norte a sur, de este a oeste, está dolida, ha sucumbido. Nos ha tocado abandonar la casa grande, pero no podemos abandonarla a ella. Cada cual puede darse la vuelta no sólo para mirarla de lejos, sino para consolarla, reanimarla, y darle esperanzas y motivos para volver a sonreír.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s